Sobre la necesidad de libertad de la mano izquierda del violinista

Acomodar el violín entre el mentón y la clavícula izquierda,manteniendo la estabilidad del instrumento sin recargar su peso sobre la mano, es el primer punto de partida.

Sobre esto (eliminación de peso sobre la mano izquierda) no existen dos criterios diferente. Puesto que si la mano izquierda desempeñara papel activo para sostener el mango del violín , haría dificultoso su desplazamiento a lo largo del diapasón ( cambios de posición etc).

Ahora, en cuanto al sistema o forma de llegar a tal finalidad existen diferentes conceptos algunos lógicos y otros absurdos.

Mantener estable el instrumento sin intervención de la mano izquierda y dejando el antebrazo y mano en completa libertad es el primer postulado.

Para lograr la coordinación y elasticidad en la sucesivas flexiones de los dedos, es indispensable mantener el antebrazo libre , para lo cual el codo debe sentirse sostenido o suspendido por el brazo.

Aconsejo para lograr este fin los ejercicios diarios de Edmund Singer , op. 1 de Sevcik libro 1( los ejercicios de dobles cuerdas ) y el op. 8 de Sevcik sobre los cambios de posición.

Con estos ejercicios la acción de cada dedo ganará paulatinamente en precisión y velocidad, puesto que su presión excesiva se habrá reducido a la indispensable.

La presión excesivamente viciosa de los dedos impide el libre desplazamiento de los mismos y que es consecuencia del empleo excesivo de la energía nerviosa y muscular.

Con estos ejercicios será notable el desarrollo de la velocidad y el sonido adquirirá mayor extensión( se despega el arco de la cuerda en el cual también puede haber un exceso de peso) y seguridad así como en la afinación, y la natural regularidad del vibrato.

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